Cómo enfrentar las dificultades de la vida

Actualizado: 3 abr 2020



¿Por qué algunas personas resisten más las situaciones difíciles de la vida? ¿Por qué a algunos les cuesta tanto los cambios y otros los asimilan con buen ánimo? ¿Por qué parece que la vida es más fácil para unos que para otros o por qué parece que algunas personas viven las adversidades sin tanta dificultad?

Hace unos meses platiqué con una amiga cuya hermana menor había fallecido días antes. La forma en la que vivía esa situación tan dolorosa me motivó como pocas cosas. Fue increíble ver su capacidad para sentir dolor y no convertirlo en un sufrimiento insoportable. Yo no podía creer que pudiera priorizar el amor tan puro a su hermana antes que su propio apego y necesidad de tenerla viva junto a ella. La vi llorar de dolor y la vi reír de agradecimiento por la misma situación. Increíble. En ese momento admiré el resultado de años de trabajo interior que sé que tiene.

Esto me hizo pensar en 2 cosas:

1. Todos tenemos la misma posibilidad de pasar por situaciones inesperadas, difíciles y dolorosas.

2. Todos tenemos la posibilidad de prepararnos para vivir esas situaciones con mayor fuerza y menor sufrimiento. Y si las estamos viviendo o ya las pasamos, podemos sanar y empezar a fortalecernos genuinamente (no esa supuesta fortaleza que se disfraza de invulnerabilidad o indiferencia).


Esa capacidad de enfrentar los cambios, ser tolerantes al estrés y aprender de todo, hasta de lo más difícil en la vida, se llama resiliencia, y un objetivo personal muy saludable sería que nuestra resiliencia fuera mayor que los retos que enfrentamos. Por fortuna hay muchas formas de trabajar e incrementar esta capacidad que de por sí ya todos los seres humanos tenemos. Para iniciar es un buen trabajo reconocer las fortalezas que ya tenemos, y las siguientes preguntas nos pueden ayudar a identificarlas:

1. ¿Qué fortalezas mentales, espirituales, físicas, sociales, etc., tengo?

2. ¿Qué pensamientos, acciones, personas, situaciones, me ayudan a salir adelante?

3. ¿Qué cosas me han servido en situaciones pasadas para enfrentar las dificultades?

Y además de reconocer los recursos con los que ya contamos, vale la pena preguntarse:

1. ¿En qué situaciones necesito mayor resiliencia?

2. ¿Qué me ayudaría a desarrollarla?

3. ¿Qué pasos necesito tomar?

El proceso para crecer internamente inicia cuando estamos listos para dar un paso delante de nuestros viejos patrones y estamos dispuestos a avanzar. Cada persona lo hace a su tiempo.

Si deseas trabajar en tus fortalezas, toma las prácticas semanales que ofrecemos en Gota de Agua. Podrás conocer más sobre el tema, relacionarlo con tu experiencia personal y contar con más herramientas para disfrutar más la vida y poder mejor con las inevitables dificultades.


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